13/09/09

 

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ESTÁNDAR DEL BUCHÓN LAUDINO SEVILLANO

 

 

-  Genealogía:  Tiene  su  origen  genético  en  el  resultado de cruzar el Laudino Valenciano con un determinado Rafeño altamente influenciado por el Gorguero y algo de Marchenero antiguo  (ambos  buchones).  De  aquella  inicial  hibridación, sobre los años 1939/40, se modificaron ciertos caracteres esté- ticos y eliminados otros de condición o comportamiento, con- siguiendo así un prototipo distinto del resultado que, en principio, aportaron las razas que lo integran. Ya, con la debida fijación  selectiva,  nace  en  Sevilla  el  Buchón  «Laudino  Sevillano».

-  Semblanza: Palomo Buchón, de buche redondeado en forma de pera y de pluma sedosa y esponjosa; tamaño mediano y  de  gran  armonía  de  proporciones;  ligero  de  peso;  patas medianas y de constitución fuerte. Su cabeza, constituye uno de sus principales determinantes estéticos; suavidad de líneas curvas; desarrolladas carúnculas nasales; pico mediano y grueso y  ojos  vivaces  de  orla  plana y  ligeramente  espaciosa  de color pajizo preferentemente.

-  Temperamento:  Ágil,  dinámico,  altamente  temperamental y con gran apego a su territorio. Sus acuciantes dotes de seducción, su arrullo de tonalidad grave, su comportamiento meloso con la hembra y la particular facultad para el vuelo, efectuando  distancias  en  búsqueda  de  emparejamiento,  le hacen  ideal  para  la  «suelta  en  celo»  (tiempo  en  vuelo  sin hembra) para cuyo fin se destina y selecciona. Ha de cuidarse, pues,  de  su  moderada  constitución  atlética y  de  su  dulzura con  la  hembra,  sin  que  por  ello  pierda  nada  de  sus  características.  Todas  estas  particularidades  han  de  valorarse  en certamen  de  ámbito  cerrado,  según  el  entendimiento  de  los jueces  especializados  de  la  raza  que  regula  el  presente estándar.

 

Estándar

-  Aspecto  general:  En  este  apartado  se  integra  la  puntuación por proporciones o visión armónica de conjunto; los signos de nobleza o determinantes ocultos de la raza y todas las cualidades deseadas son de las razas matrices que lo formaron.  Las  proporciones  deseadas  son:  largo  de  23 a  28 centímetros,  medición a  tomar  desde  el  extremo  anterior  de la quilla hasta el final de la cola; anchura del pecho, lo más aproximado a la mitad del largo y el peso, entre 410 y 460 gramos.  En  posición  estática,  el  cuello  debe  ser  erguido, esbelto.

-  Cabeza: línea que configura su entorno: Rigurosamente uniforme y  suave  la  curvatura o  silueta  de  su  cabeza;  sin el más ligero promontorio ni hendidura en toda su trayectoria desde la punta del pico a la nuca, acentuada en los dos extremos; mediación del pico y poco antes de la nuca. Esta armonía de línea, sólo será interrumpida temporalmente, por el lugar que  ocupan  las  carúnculas  nasales;  prescindiendo  imaginativamente de éstas, ha de observarse que cabeza y pico aisladamente,  siguen  la  misma  línea  ovalada.  Se  dice  que  la cabeza de un Laudino Sevillano, es «almendrada» por la similitud de su silueta con la de una almendra por su parte más curvada, o que es «acarnerada» por el parecido con la frente de carnero. La pluma, debe ser corta, suave y bien asentada.

-  Carúnculas  nasales:  Deben  ser  abundantes,  con  uniformidad entre ambas y con el mínimo de rugosidad; abiertas por  la  parte  alta,  junto a  la  frente;  en  disminución  hacia  la comisura  del  pico,  en  línea  ovalada;  llenas,  repletas y  desprendidas hacia arriba: similar a un triángulo equilátero, redondeado por sus ángulos y algo por sus caras. Vistas frontalmente, con el pico como primer plano, las carúnculas nasales, deben tapar  parcialmente  la  frontal  de  la  cabeza,  con  un  reparto uniforme.

-  Verrugas: Las verrugas, son unas membranas carnosas y redondeadas, similares en composición y colorido a las carúnculas  nasales,  situadas  en  la  parte  inferior  del  pico.  Como ideal, debe tener tres del tamaño de vezas remojadas y más abultada la del centro, aisladas entre sí, delimitando el contorno de  cada  una  aunque  estén  juntas.  Puede  tener  una  sola,  la del centro, que habría de ser más gruesa o las dos laterales, puntuándose por este orden. Las verrugas, unidas a las carúnculas nasales en círculo, es apetecible que formen la apariencia de una especie de «rosco» que, como factor estético, favorece el conjunto de la cabeza.

-  Pico:  Mediano y  grueso,  en  forma  de  piñón;  la  mandíbula superior, por encima, debe tener su propia curvatura, más  agudizada  que  la  de  la  cabeza,  pero  siguiendo  desde su  parte  trasera,  el  mismo  trazado o  armonía  de  línea  con el  resto  de  la  cabeza;  en  la  mandíbula  inferior,  la  curvatura hacia  arriba,  es  más  leve;  ambas  mandíbulas,  deben  estar perfectamente encajadas entre sí y sin desviaciones laterales; si la superior rebasa a la inferior, sólo será admisible mínima dimensión,  sobre 2  mm  del  revestimiento  del  pico;  la  coloración, va estrechamente relacionada con la pigmentación propia o plumaje, siendo deseable, dentro de lo posible, las tonalidades claras, como hueso, cuerno..., si por otras partes del cuerpo, no presenta síntomas de albinismo.

-  Ojos: Los ojos, deben ser hermosos, espaciosos; estar situados  más  cerca  de  la  boquera  que  de  la  nuca e  inmediatamente  encima  de  una  supuesta  recta  boquera-nuca  o incluso  tocándola;  ni  sobresaliente  ni  hundido  con  respecto a la cara y su color, acorde con el del plumaje pero de fuerte coloración, denotando la fogosidad del animal y sin manchas en él por desequilibrio melánico.

-  Ribete del ojo: Las membranas que circundan los ojos, deben ser una orla espaciosa, situada en el mismo plano de altitud  que  el  ojo y  la  cara y  de  color  amarillo  pálido  con preferencia o, también blanco como la carúncula nasal o según el  plumaje,  puntuándose  por  este  orden.  En  todo  caso,  no debe ser carnoso o abultado para no hacerle perder la redondez interior ni el volumen del ojo.

-  Buche: Abultado, redondeado y medianamente colgante, tomando como base la quilla, en forma de pera; de pluma sedosa y esponjosa; con los extremos laterales debe cubrirle los  codillos  de  las  alas e  incluso  rebasarlos;  el  tornasol  del buche,  ha  de  llegarle  hasta  final  de  lo  que  en   es  buche, hasta la quilla. Partiendo de la parte baja del pico y surcando toda la frontal del buche... es deseable que tenga un pliegue vertical que aparenta, en su caso, el estar rajado, se denomina «buche rajado» y es una cualidad muy estimada.

-  Alas: Han de llegarle hasta el final de la cola, situadas por  encima  de  ésta;  debe  reponer  con  firmeza,  después  de habérsela estirado; es sumamente estimado el que tenga once plumas primarias.

-  Albardilla, cola y patas: La albardilla, ha de ser ancha, siempre que su exceso, no de motivo a que ahueque la cola, admisible esta caída de cola sólo en mínima proporción. La cola,  debe  ser  mediana y  plana y  en  la  mano  aparentarlo. Las  patas,  deben  ser  medianas y  con  aspecto  de  fortaleza (se  utilizan  anillas  de 9  mm),  las  uñas,  también  deben  ser medianas.

-  Colores de pluma: Se admiten todos los colores, puntuándose menos los que tengan intercaladas plumas blancas por desequilibrio melánico.

-  Defectos: Buche pequeño, descolgado o rozado; Tamaño  o  Peso  desproporcionado;  Cabeza  falta  del  armónico arqueado exigido; Carúnculas Nasales escasas o desiguales; Pico  fino,  en  forma  de  punzón,  sobresaliente  con  exceso  la parte superior en forma de gavilán, que la mandíbula inferior esté inclinada hacia abajo semejándose a un plátano; Ribete del  Ojo  carnoso;  Pluma  mal  constituida,  defectuosa o  mal cuidada;  Alas  colgantes  (aleto),  no  llegarle  hasta  el  final  de la cola; Cola caída o ahuecada con exceso o algo subida por los lados. Maltratar a la hembra. Y, en general son defectos, todo  cuanto  vaya  en  contra  de  las  descritas  propiedades  de la raza, teniendo más tolerancia, los pequeños desequilibrios entre las características de las razas que lo integran, que las influencias extrañas a estas razas.

-  Observaciones:  Las  formas  óptimas y  proporciones  a que  se  refiere  el  presente  estándar,  han  de  considerarse  en plenitud  de  desarrollo,  cumplido  el  tercer  ciclo  de  muda,  a los dos años y medio aproximadamente. En las hembras, por lo general, sus rasgos son menos agudizados

 Estandar | Granadino | Jiennense | Laudino | Rafeño | Gaditano | Veleño | Marchenero | Morillero | Valenciano | Moroncelo | Clase | Colillano

La última actualización de este sitio fue el: 13 de septiembre de 2009