13/09/09

 

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ESTÁNDAR DEL BUCHÓN JIENNENSE

 

- Generalidades: El palomo buchón Jiennense reúne los condicionantes de muchas de las razas que hoy en día imperan por distintos lugares donde se cultivan y prodigan estas razas de  palomos  buchones.  La  primordial o  más  exacta  es,  que no es una raza primitiva, sino la consecuencia de diferentes cruces de distintas razas, hasta la consecución de un palomo definido en sus características, que tras las consultas con aficionados  antiguos  nos  han  hecho  llegar a  las  conclusiones que después desarrollaremos en sus distintos aspectos. que- remos resaltar que, buscando los antecedentes generacionales, han aflorado según los consultados, razas muy diversas, tales como buchón valenciano, olguero, gorguero, rafeño, murciano, por  lo  que  son  tan  poco  definitorias  tal  cantidad  de  razas, que  obviamos  el  poder  definir  cuál o  cuáles  de  ellas  tienen preponderancia en los palomos actuales.

- Aspecto general: Su tamaño es mediano, de cuello recio, esbelto, en posición normal estirado, largo y echado un poco hacia atrás, de pecho ancho, alas grandes y poderosas para el vuelo, no debiendo sobrepasar las plumas de la cola, que- dando un par por encima de ésta, en su posición de arrullo. No  debe  arrastrar  el  buche  por  el  suelo,  no  bajo  de  patas, más bien un poco esbelto, lo que le da un aspecto armonioso.

-  Cabeza:  Fuerte,  no  muy  ancha  en  su  parte  superior, pero si almendrada, formando una línea elíptica desde la parte anterior a las rosetas, llamado hachazo, si no formando una línea regular.

-  Ojo:  El  iris  debe  ser  rojo  pigmentado,  brillante  en  los azules, negros, toscados, mulatos y colores afines, siendo en los de pluma clara como bayos, cenizos, blancos y de color rosa, anaranjados. En ninguno de los casos de color amarillo o verdoso.

- Pico: En su primera edad da la sensación de ser más bien largo, pero a medida que va alcanzando madurez, engordando  las  rosetas,  hasta  el  inicio  de  la  parte  posterior  del cuello, no debiendo presentar hendiduras tras las rosetas, desaparece esa largura aparente de su primera edad. Deberá ser fuerte y  algo  romo,  no  presentando  forma  de  pico  de  loro. En  la  parte  posterior  suelen  aparecer  en  algunos  ejemplares dos o  tres  verrugas,  no  considerándose  defecto  no  tenerlas.

- Rosetas o carúnculas: En su primera edad largas, lisas, hacia arriba, formando dos triángulos, los cuales con la edad van aumentando considerablemente.

-  Patas:  Deberán  ser  proporcionadas  al  palomo,  de  un tamaño mediano, no deberán ser cortas, ni demasiado altas, ni ser calzadas de plumas, denotando un color rojo algo moradas, cubiertas de escamas.

-  Cerco  de  ojos:  Este  es  un  detalle  muy  característico en nuestra raza, debe ser de color gris intenso, en los azules y betún en los negros, y rosado en los de pluma clara. Este ribete debe ser fino y un poco pronunciado en su parte anterior del  ojo,  aumentando  un  poco  con  la  edad,  tanto  el  ribete como el abultamiento

- Buche: Este deberá tener forma de pera, no muy grande, algo descolgado, en posición normal, no debiendo arrastrarlo arrullando, evitando con ello el balanceo en el vuelo. No debe tener  el  buche  alto o  subido a  los  lados  del  cuello.  Posee una  irregular  tirilla  emplumada  que  parte  el  cuello  en  dos mitades  sin  llegar  al  buche.  No  se  considera  defecto  el  que no la tenga.

-  Plumas:  Pegadas  al  cuerpo,  brillantes y  sanas,  admitiéndose cualquier variedad de tonalidad de color, pero siendo preponderante  los  colores  como  los  azules  en  primer  lugar, toscados, negros gotados o franciscanos, avionados, porcelana o  pelo  de  rata,  cenizos,  etc.  La  cola  de  tamaño  mediano, normalmente de 12 plumas, anchas y vigorosas.

-  Conjunto  en  vuelo:  Con  el  cuello  elevado  por  encima de la espalda, formándose un morrillo al encontrarse con una paloma ajena, temblándole ligeramente.

El  buche  descolgado  en  forma  de  pera,  con  las  misma forma y  posición  que  arrullando,  nunca  descolgado  exageradamente ya que daría lugar al balanceo.

Las  alas  deberán  llevar  un  movimiento  acompasado  y tirar los vuelos en forma de remos. La  cola  por  sus  extremos  algo  vuelta  hacia  arriba,  no despreciando a los que la llevan en posición plana.


 

 

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La última actualización de este sitio fue el: 13 de septiembre de 2009