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ESTÁNDAR DEL BUCHÓN
GRANADINO |
Generalidades:
El
buchón
granadino
es
un
palomo
procedente
de
las
antiguas
razas
de
buchones
y
laudinos, cultivadas
en
la
región
levantina
y andaluza,
con
unas
características
orientadas al
gusto del
aficionado de
esta
provincia. Es un
animal de
unas
proporciones y
formas
singulares tanto
parado como
en vuelo,
que lo
diferencian
de las
demás
variedades de
buchones que
se crían
en nuestro
país.
Su
tamaño
es
más
bien
grande,
dentro
de
las
palomas en
general,
el
pecho
ancho,
y el
buche
por
el
cual
lleva
el nombre,
grande
y descolgado,
las
patas
altas
y limpias
de plumas
y la
cabeza,
que
es
una
de
las
principales
características,
es
grande
y forma
un ligero
cuadro, el
pico es
recio
y
engatillado,
llevando
sobre
él
las
carúnculas
nasales
de
forma triangular,
prominentes
y
rizadas,
en
la
base
tiene
tres
verrugas, el
ojo
es
vivaz
con
un
ribete
carnoso
pero
abierto
hacia
fuera y
de
color
rojo.
Su
vuelo
es
pausado
y elegante,
exteriorizando el buche,
así
como
la
cola
que
la
lleva
abierta
y arqueada en
sus extremos
para arriba.
Medidas
y
formas:
La
cabeza,
como
hemos
dicho
antes, forma un
cuadro
con
la
frente,
la
nuca
y la
parte
alta,
por delante
el
pico
es
romo,
grueso
y cae
en
forma
engatillada; de
la
punta
de
éste
a la
parte
de
atrás
de
la
cabeza,
suele medir
de
55
a 65
mm,
el
ancho
de
ésta
es
de
28
a
30mm.
Las
carúnculas
nasales
(rosetas)
deben
formar
un
triángulo,
abriendo
y haciendo
prominencia
donde une
a la
pluma de la
frente los
dos años
aproximadamente,
las tienen
notoriamente rizadas.
Las
medidas
han
de
ser:
de
la
punta
del pico
a la
parte
más
alta
de
21
a 24
mm
y el
ancho
suele ser
de la
misma
longitud. Debajo
del pico
tiene tres
verrugas, normalmente
más
grande
la
del
centro,
que
a veces
puede llegar
al
tamaño
de
un
garbanzo
pequeño,
la
distancia
de la
base
de
ésta
a la
parte
más
alta
de
las
rosetas
es
de
22
a
26
mm.
El
ojo
es
grande
y de
tonalidad
rojiza,
así
como el ribete que lo
circunda que será grueso y abierto hacia fuera;
a
tonalidad
del
color
rojo
varía
según
la
pluma
del
animal, pero
nunca tenderá
a ser
negro; el
diámetro
exterior del
ribete viene a
tener entre
11a
13 mm.
El
cuello
es
esbelto
y recio;
debajo de
la verruga
central le sale
una
especie
de
papada,
que
continúa
con
el
buche, el
cual
será
ancho,
rajado,
descolgado
y redondeado
en
su base,
no ha
de ser
demasiado
voluminoso, pues
así es
propicio a embuchamiento
y a
que
el
palomo
no
se
defienda
bien en
el
aire;
a este
conjunto
se
le
denomina
«delantera»;
en la
parte
de
atrás
del
cuello
se
forma
un
morrillo
que
le
da un
aspecto
airoso. El pecho
es
ancho,
de
unos
12
a 14
cm
y la
longitud proporcionada
a esta
anchura,
o
sea,
de
25
a 28
cm;
el cuerpo
no
ha
de
ser
horizontal,
sino
levantado
adelante
y caído
en la
cola, la
cual
terminará bien
cerrada con
las alas
plegadas encima,
llegando casia
la punta
de aquélla;
la pluma es
fina
y bien
pegada
al
cuerpo;
las
de
la
cola
y las
alas, anchas
uniformes y
redondeadas
en la
punta. Las
patas son
altas y
limpias de
plumas, los
dedos largos
y recios,
el color rojo
morado
(pata
de
perdiz);
algunos
ejemplares
al
andar o
arrullar
muestran
el
muslo,
lo
que
da
mayor
realce
a la estampa;
a su
vez no
debe bajar
la cabeza
más que
la espalda,
ni arrastrar
la
delantera,
pues
con
el
roce
llega
a formase una
calva.
En
el
vuelo
o salto
corto,
la
cola
se
abre
en
abanico, con
los extremos
ligeramente
arqueados hacia
arriba; así
mismo debe
formar
línea,
la
cola
con
la
normal
del
cuerpo,
de lo
contrario, es
decir, si
la quiebra
para abajo
y eriza
la plumas de
esta
unión,
formaría
lo
que
se
suele
llamar
«albardilla». Al
saltar
ha
de
batir
las
alas
con
fuerza
para
elevarse; en
pleno vuelo
mantendrá la
postura, con
el buche
descolgado, la cabeza
en
alto,
o al
menos
no
bajándola
de
la
línea
del dorso
y la
cola
semiabierta y
arqueada como
hemos
indicado antes; al
planear, las
alas las
pondrá en
forma de
«V» (hacer el
ángel).
El carácter
del
palomo
buchón
que
nos
interesa,
debe ser
alegre,
pues
de
esta
forma
en
sus
movimientos
puede exponer
sus
cualidades,
ya
que
esta
raza
se
cultiva
primordialmente
para
exhibición;
igualmente
se
valora
el
que
sea volador
y
trabaje
bien
a
las
palomas
perdidas.
Las medidas
que
se
han
dado
corresponden
al
macho del
buchón
granadino; en
la hembra
disminuyen un
poco la del
cuerpo en
general y
más las
de la
cabeza,
rosetas, verrugas
y
ribetes,
así
como
la
forma
de
la
cabeza
que
no
es
tan
chata como
la
del
macho,
y
el
pico
es
algo
más
fino
y largo.
Coloración
de
pluma:
Hay una
gran variedad
de colores de
pluma
en
este
tipo
de
palomos,
pues
pasa
del
negro
al blanco,
por
una
serie
de
grises,
azulados,
marrones
y rojizos
y
que
además
se
denominan
con
un
lenguaje
propio.
Así
se
puede
decir
según
la
pluma; un
palomo
cuervo, mulato,
azul, peligraba,
maracolor,
bayo, rucio,
plata,
barquillo, rosado,
porcelana, zarandalí,
jazmín,
etc.,
así
como
las
combinaciones de
algunos de
éstos con
el blanco,
como: pintado,
aliblanco, colinegro,
colibordado,
chorreado, caratulo,
bragado y
algunos más.
De estas
plumas se
aprecian
sobre todo
los colores
puros y
limpios
y de
éstos los
oscuros, como
azul, mulato
y cuervo, por
la
calidad
de
emplume
y otros
por
su
escasez
y
rareza, como
barquillo y
plata.
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